Cómo dejar de sobrepensar antes de dormir

Soltá los pensamientos, recuperá tu descanso.

Llega la noche, el cuerpo está cansado y finalmente tenés un momento para descansar. Pero cuando apoyás la cabeza en la almohada, la mente parece hacer exactamente lo contrario: empieza a repasar lo que pasó durante el día, recuerda algo que quedó pendiente, anticipa lo que puede suceder mañana y encuentra nuevos problemas para resolver.

Durante el día podemos mantener esos pensamientos ocupados entre tareas, conversaciones y responsabilidades. Pero cuando todo se queda en silencio, aquello que veníamos acumulando encuentra un espacio para aparecer. Y por eso muchas veces no es que “pensamos demasiado” solamente durante la noche; es que recién ahí tenemos la oportunidad de escucharlo todo junto.

Intentar obligarte a dejar de pensar tampoco suele funcionar. Cuanto más te repetís “tengo que dormir, tengo que dejar de pensar”, más atención le das justamente a aquello que querés evitar. La clave está en enseñarle poco a poco a tu mente que la noche no es el momento de resolver la vida.

Tip Satya

Podés empezar incorporando tres pequeños pasos antes de dormir. Primero, sacá de tu mente aquello que sentís que tenés pendiente: escribí en un papel las tareas, preocupaciones o cosas que no querés olvidar. No necesitás resolverlas, simplemente dejalas registradas para que tu mente no tenga que seguir recordándolas.

Después, cuando estés en la cama, llevá la atención a tu respiración y hacé algunas exhalaciones lentas, permitiendo que sean un poco más largas que las inhalaciones. En lugar de intentar vaciar la mente, simplemente volvé una y otra vez a la sensación de respirar cada vez que aparezca un pensamiento.

Por último, cuando surja algo que tu mente quiera analizar, planificar o anticipar, probá responderle con una frase sencilla: “Esto puede esperar hasta mañana.” No estás ignorando lo que te preocupa; estás recordándole a tu mente que este momento no necesita una solución.

Con la práctica, estos pequeños gestos pueden ayudarte a construir una transición diferente entre el día y la noche. Porque dormir no empieza cuando cerrás los ojos. Muchas veces empieza cuando dejás de pedirle a tu mente que siga trabajando.

No todo lo que aparece en tu cabeza antes de dormir necesita ser pensado hasta el final.

Que tengas una bonita semana. Sofía

Sofía Alberti

Sofía Alberti

Mi nombre espiritual es Satya, una palabra sáncrita que significa verdad. Y quizás esa palabra resume mejor que ninguna otra la esencia de mi camino.